
En la nave del Evangelio, otra muestra destacada del arte flamenco, Santa Ana y la Virgen Niña, colocada en un nicho de cantería mandado construir a mediados del siglo XVII por Ana Wangüemert, familia que trajo este grupo escultórico de Santa Ana y la Virgen desde Flandes. En ese momento, el dorado de la talla policromada se encontraba deteriorado, lo que evidenciaba su antigüedad, para algunos del siglo XV y, según otros del siglo XVI. Iconográficamente se cataloga como de finales de la Edad Media.
0 comentarios