PARROQUIA DE LOS REMEDIOS

Le damos la bienvenida al blog de la Parroquia de Nuestra Señora de Los Remedios (Los Llanos de Aridane)

XIII JORNADAS DE HISTORIA DE LA IGLESIA EN CANARIAS

Publicado por Parroquia de Los Remedios martes, 2 de marzo de 2010




Programa: http://www.obispadodetenerife.es/Documentos/archivosecreto_programa.PDF

El Archivo Secreto Vaticano: Herencia frente a olvido. El patrimonio documental canario.
Elías Francisco Zaít León
Director de las XIII Jornadas de Historia de la Iglesia
El Departamento de Historia de la Iglesia del ISTIC, sede Gran Canaria, viene trabajando, desde hace unos tres años, en un proyecto ambicioso de investigación que ya está teniendo algunos resultados y algunos de los cuales queremos dar a conocer a todos los lectores de Iglesia al Día.
Como primero de lo alcanzado quiero destacar, el que este trabajo también sea conjunto con la Diócesis hermana de Tenerife, con diferentes equipos de investigación y en colaboración con las Universidades. Se trata de un trabajo complejo y con unas expectativas muy amplias, que poco a poco va generando una nutrida gama de experiencias todas ellas muy positivas. No cabe duda que un trabajo de esta envergadura no se puede afrontar por una persona sola, necesitaría más de una vida plenamente dedicado sólo y en exclusividad a ello, es por lo que se requiere del trabajo en equipo y lo más multidisciplinar posible. Es una novedad por tanto, que desde la Iglesia se esté realizando esta labor con estas características tan concretas y necesarias.
En Noviembre de 2007 se decidió en reunión ordinaria del Departamento de Historia de la Iglesia en Canarias, un proyecto de investigación que fuera de lago alcance y recorrido en el tiempo, a la vez que complejo por lo novedoso del mismo. Por ello entre algunas propuestas surgió la de conocer la documentación canaria depositada en dicho Archivo generada a partir del Nuncio en Madrid con las autoridades canarias, y entre ellos nuestros obispos. La propuesta en un primer instante me parecía imposible, por un lado, la gestión de entrar en el Archivo y acceder a los fondos que nos interesaban y por el otro la financiación de los costes necesarios para dicha actividad que sería larga en el tiempo.
Debo decir que todo fue surgiendo a golpe de trabajo. La primera gestión consistió en consolidar un equipo de historiadores que les interesase “por amor al arte” emprender una tarea tan compleja. Estos entusiastas son: José Miguel Barreto, Teresa Murillo, Graciela García, Ruymán Hernández, y quien firma este artículo Elías Zaít.
Todos comprendimos desde el primer momento, que localizar la documentación canaria en el Archivo Secreto Vaticano era entrar en una de las fuentes más importantes para la Historia de la Iglesia en Canarias y que seguramente nos daría también un amplio conocimiento de la sociedad insular en general. El segundo paso fue contactar con los compañeros del Departamento de Historia en Tenerife, Miguel Ángel Navarro y dos de sus colaboradores en el Archivo Histórico Diocesano de la Laguna, Vilehaldo Arzola y David Corbella, para proponerles nuestro proyecto. Desde el primer momento aceptaron y acogieron con gran entusiasmo esta prospección en el pasado común de nuestras islas.
Como pueden imaginar tuve que hacer algunas gestiones que me ayudase a comprender lo complejo de la aventura. Por un lado conocer los fondos que se custodian en el Archivo, y cuales de ellos podían tener una información precisa y suficiente sobre
Canarias. Por otro lado la siguiente fue la económica, pues la empresa requería el alojamiento, el transporte y la grabación digital de cada documento localizado. Todo fue explicado y presentado como proyecto al presidente de Cabildo Insular, D. José Miguel Pérez y procedimos a la planificación de una temporalización en tres fases durante un año y medio en el que nos iríamos trasladando de tres en tres, e iríamos convenientemente acreditados como investigadores para poder acceder a dicho Archivo y localizar y digitalizar toda la documentación canaria posible desde mediados del siglo XIX hasta los años 30 del siglo XX. Este trabajo fue seguido tras el estudio de publicaciones al respecto y dimos con un Regesto, especie de índice por años y por diócesis, realizado por el jesuita Díaz de Cerio.
Con el proyecto elaborado y planificado al mínimo detalle, la cuestión económica lograda y con los objetivos trazados y claros entre nosotros, fuimos poco a poco introduciéndonos en el Archivo Secreto Vaticano.
Para todos ha supuesto una forma diferente de estar en la Ciudad Eterna, pues allí no íbamos como turistas o por alguna devoción privada, nuestro interés estaba asociado a la riqueza patrimonial y documental canaria en Roma. Para todos fue un tiempo intenso de recopilación de documentos, de familiarizarnos con el trabajo disciplinado en un país extranjero y por supuesto con el propósito firme de cumplir los plazos establecidos con el máximo rigor. Cada equipo estuvo en el Archivo entre diez y quince días, según las posibilidades. La jornada de trabajo comenzaba a las ocho de la mañana y acababa a la una y media. Después había que cotejar la información, mandarla a grabar, rastrear posibles errores y finalmente planificar el día siguiente. Total que no pudimos hacer turismo más que el que nos permitía el sábado por la tarde y el domingo, que aprovechamos para conocer la vida de la Iglesia desde el Vaticano.
El Archivo es parte del Estado Vaticano, por ello estábamos acreditados para poder acceder a él, y teníamos que pasar por tres controles, y una vez dentro entrábamos en un lugar acogedor, nada sombrío como quieren hacer ver algunos cineastas, con sabor a Historia y sin lugar a dudas cómodo y sin limitaciones para el investigador, más que los propios del buen uso de las instalaciones y del cuidado de los fondos. Esto debe ser un ejemplo para cualquier archivo que se precie, pues las dificultades que encontramos fueron nulas y las facilidades fueron todas. El acceso era rápido y allí nos encontrábamos con otros investigadores de otras diócesis con intereses muy variados. Cuando hablábamos de nuestro proyecto con otros profesionales o con el mismo personal que nos atendía, nos informaron que éramos junto con las diócesis vascas los únicos que habíamos emprendido esta labor recopilatoria general de los fondos diocesanos. Siempre fuimos tratados con gran profesionalidad por parte de los custodios del Archivo y el culmen de nuestra alegría fue cuando el prefecto del mismo, monseñor Sergio Pagano accedió a recibirme y a aceptar la invitación para estar con nosotros en las XIII Jornadas de Historia de la Iglesia en Canarias.
Una vez concluido los trabajos de recopilación, hubo que regresar y una vez instalados con los documentos ya digitalizados, procedimos a la lectura y al estudio de los mismos, para ver en que medida son destacables y en que podían alumbrar a nuestra historia ya escrita. Es en esta fase en la que nos encontramos en la actualidad. En total los DVDs arrojan una cascada de más de mil documentos, que tratan diferentes temas, desde el económico, político, social, pasando por los propios de la Iglesia y su problemática en cada momento. Toda una gran puerta se nos ha abierto, pues sin duda los documentos
confirman, rebaten y dan nuevas pistas en muchos casos sobre los hechos más sobresalientes que ya conocíamos y sobre otros nuevos que desconocíamos. Es por ello que nos hemos propuesto en estas XIII Jornadas presentar aquí en Gran Canaria y en Tenerife, la dimensión que a nuestro parecer tienen, y como no resaltando el papel crucial y positivo que jugó la Iglesia en la sociedad canaria. No cabe duda que debemos sentirnos orgullosos del testimonio dejado por los diferentes obispos habidos en nuestras islas, por sus colaboradores más inmediatos, pero también por los proyectos alcanzados gracias al tesón de la Iglesia y como esta siempre ha estado identificada con la sociedad nuestra a la que sirve. No hay nada de que avergonzarnos, todo lo contrario mucho de lo que sentirnos orgullosos y sobre todos satisfechos de haber heredado en el presente el testigo de hombres y mujeres con una clara vocación cristiana de ser servidores y testigos en cada momento, con sus propias cualidades y sus singularidades históricas del Señor Jesús.
Elías Francisco Zaít León
Director del Departamento de Historia de la Iglesia
ISTIC-Sede Gran Canaria

0 comentarios

Publicar un comentario